
El factor de la higiene es fundamental para evitar el desarrollo del cáncer de pene, pero también existen otros factores como la infección del Virus del Papiloma Humano (VPH), el clima subtropical o tropical que favorecen la aparición de lesiones en los genitales y también el déficit en la cuestión educativa, apuntó el especialista en urología, Raúl Angeloni.
Entre los signos de alerta, el especialista mencionó la aparición de verrugas, en distintos sectores del pene, las conocidas “crestas de gallo”. Angeloni explicó que: “son verrugas que aparecen en el glande o en la cara interna del prepucio o en algún sector del cuerpo del pene, por ello cualquier señal de este tipo debe motivar la consulta, sobre todo si esa verruga empieza a extenderse o a aparecer en forma múltiple”.
“Otra cuestión que debería llamar la atención es el inicio de procesos reiterados de irritación, que quiere decir que siente irritación con mucha frecuencia en la zona del glande o prepucio” advirtió el médico.
Aclaró que: “A veces la irritación aparece por la presencia de un hongo pero también actúa de idéntica forma el virus del VPH.
El médico dijo que “Todo cambio en la piel del pene debe ser motivo de consulta”.
A la vez que añadió que: “los hombres tenemos esa ventaja de tener un órgano externo al que se puede observar cuando se realiza la higiene diaria”.
Recomedó que ante cualquier cambio en la apariencia del órgano se consulte al urólogo o dermatólogo para que dilucide el origen de la lesión.
Respecto a la consulta al especialista, Angeloni indicó que: “En los hombres mayores de 50 años, por las múltiples campañas de difusión por el cáncer de próstata, hoy por hoy es más común, pero es más difícil lograr que los hombres más jóvenes concurran al control por cuestiones de machismo o pudor, aunque parezca mentira el hombre quizás es más pudoroso que la mujer y se resiste a la examinación del médico”.
En cuanto a la franja etaria donde se realizan con mayor frecuencia los diagnósticos de cáncer de pene, el médico indicó que es la que corresponde a 40 y hasta 60 años, pero no descarta que se produzcan en menores.
“Me ha tocado atender un caso de un muchacho de 20 años en el hospital, hace diez años que tuvo que someterse a una amputación primero parcial del pene, luego total, vaciamiento y radioterapia, pero finalmente falleció” contó el médico.
Agregó que: “Son menos frecuentes que el cáncer de útero en la mujer pero son lesiones que hay que tratarlas precozmente y en forma agresiva de entrada porque en general los buenos resultados están relacionados a una buena resección quirúrgica”.
El VPH es el responsable de un 50 por ciento de los cánceres de pene. Y por consulta tardía es que se realizan las amputaciones.
Factores protectores de la enfermedad
El especialista en urología, Raúl Angeloni señaló que una de las prácticas de la tradición judía y musulmana, la c ircuncisión o postectomía en la infancia, protegen a los hombres del cáncer de pene y colaboran en el descenso de las tasas de cáncer de cuello uterino en sus parejas femeninas.
El médico dijo que si bien no recomienda la medida, se sabe que en los países donde se practican estos rituales se tienen tasas casi nulas de la enfermedad.
Angeloni subrayó la importancia de la higiene : “hay hombres que en toda su vida no han podido retraer el prepucio, nos toca ver todavía esas cosas, por suerte cada vez menos”.
Agregó: “retraer el prepucio y hacer la higiene del glande y la parte interna del prepucio es una cuestión elemental”.
Por otra parte indicó que: “aquellos hombres cuyas parejas fueron diagnosticadas con VPH deben consultar al urólogo para poder detectar precozmente lesiones”.
El especialista en urología recordó que: “Hoy por hoy hay vacunas para el HPV, aún es cara pero en algún momento los estados deberán hacerse cargo del tema. Por ahora está recomendada en mujeres prepúberes entre 10 y 12 años, antes del inicio de las relaciones sexuales”.
Consideró que: “Si tenemos mujeres sin VPH es muy probable que disminuyan las infecciones por la enfermedad también en los hombres”.
Existen estudios específicos para detectar la enfermedad
Muestras para biopsia o citología de la lesión sospechosa o un cepillado en el pene para extraer células y enviarlas al laboratorio para determinar si son benignas o malignas o a través de un estudio denominado penescopía se puede determinar la existencia de la infección por VPH o cáncer.
El médico explicó que: “para ver lesiones muy pequeñas se realiza un estudio similar a la colcoscopía de las mujeres que se llama penescopía, y que consiste en teñir la zona con ácido acético lo que permite visulizar en un equipo con aumento en la visión, la zona afectada que aparece con color blanco por causa del líquido y que se puede identificar hasta por su aspecto”.
Aclaró que: “En aquellas personas que tienen su pareja con VPH la simple visualización de lesiones compatibles con el virus nos hace presumir de que eso se trata de lesiones ocasionadas por la existencia del mismo”. Angeloni recomendó que: “Ante la duda, para protegerse y proteger a la pareja hay que usar preservativo”.
En cuanto a los controles, el médico indicó que deben realizarse al menos una vez al año, y en aquellos que tiene una pareja estable que se realiza los controles de papanicolau y colposcopía y resulten negativos quizás no es necesario que se someta a examenes tan exhaustivos.
En tanto para los hombres con múltiples contactos sexuales y que no realizan los cuidados como corresponden sostuvo que deben realizarse estudios más frecuentes.
Angeloni indicó que en los niños hay que controlar que puedan rebatir el prepucio e instruirlos para que realicen la higiene que corresponde con agua y jabón. |
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